
Si no lo escuchaste ahora podés hacerlo



En la gestión actual, encabezada por Mauricio Macri, en particular desde mediados de 2008, se tomó conocimiento y se tornó mucho más visible el accionar de un grupo de empleados del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aries que actúan en horas de la noche, desalojando a la fuerza, con amenazas y golpes, a personas en situación de calle que duermen en algún lugar de la ciudad.
En octubre de 2008 se creó el organismo que le dio cobertura administrativa a este grupo de personas que actúan clandestinamente. Así, por intermedio del Decreto Nº 1232/08 de fecha 21 de octubre de 2008, se creó la UCEP, el Organismo fuera de nivel Unidad de Control del Espacio Público, que depende de la Subsecretaría de Espacio Público del Ministerio de Ambiente y Espacio Público del Gobierno de la Ciudad. La UCEP vendría en los hechos a reemplazar al RECEP, con objetivos aún más claros y con un accionar más violento y visible.
Con el transcurso de los meses y acentuando su actuación en noviembre y diciembre de 2008, la UCEP se hizo famosa en la noche de la ciudad, principalmente en la zona sur, desalojando a los golpes a familias que dormían en las calles, muchas de ellas debajo de la autopista. En sus procedimientos, la UCEP, además de agredir físicamente en forma violenta a las personas, roba todas las pertenencias de las víctimas y, en algunos casos, las arrojan en un camión colector de basura que también forma parte de estas operatorias ilegales. Por lo general, estos camiones (en algunos casos sin chapa patente que los identifique) pertenecen a empresas recolectaras de residuos contratadas por el GCBA, como es el caso de PANIZA.

Cuando el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, arrancó su gestión, existían, en toda la Ciudad, unos 160 espacios públicos intrusados, según datos oficiales. Después de 425 operativos encarados por el Ministerio de Espacio Público, lograron que a la fecha sólo quedaran 18.
Según el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cuando asumieron las personas en situación de calle que usurpaban espacios públicos superaban las 1.100 y actualmente se encuentran en el orden de las 165…
Estos números son dudosos para la oposición, los organismos de DDHH y la prensa en general que manejan cifras por encima de las cinco mil personas en situación de calle directa y otras casi diez mil en proceso de precariedad habitacional.
Según el ministro de Espacio Público, Juan Pablo Piccardo, se logró “limpiar” –así se refieren los funcionarios a los operativos – durante el primer año de gestión casi cien plazas porteñas donde vivía gran parte de las personas que están en situación de calle en la comuna desde hace años.
La UCEP, es un grupo de tareas que tiene que ver directamente con estos operativos de limpieza y dependen del señor Piccardo.
Se trata de un cuerpo de 26 civiles bastante corpulentos y de aspecto poco amistoso –algunos los recuerdan como “los tiburones”– que trabajan de sol a sol, en tres turnos de ocho horas y con una agenda bien clara para “limpiar de intrusos los lugares públicos, en nombre de la ley”, tal como reconocen con soltura ellos mismos.
“Empezamos a trabajar con Ibarra y con Epsztein (ex secretario de Producción), pero ahora estamos mejor porque Mauricio nos blanqueó”, le contó al diario PERFIL uno de sus integrantes, mientras realizaba un operativo en Costanera Sur.
El equipo, que responde a un líder apodado “El Tano”, está contratado por el Gobierno porteño desde hace años, aunque siempre estuvieron repartidos en distintas dependencias.
Pero el 29 de octubre, el Decreto 1232/8, firmado por Macri, Piccardo y Grindetti (Hacienda) creó la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), cuerpo que los agrupa y faculta para “mantener el espacio público libre de usurpadores por vía de la persuasión y la difusión de la norma vigente y las sanciones correspondientes” y “colaborar operativamente en mantener el orden”, entre otras responsabilidades.
Se hacen llamar internamente “Soldados PRO”. Si bien trabajan codo a codo con la Policía y la Justicia, son siempre los primeros en llegar a una “situación de conflicto”, cualquiera sea el ministerio involucrado, ya que no sólo operan para Espacio Público.
Llegaron antes que la Policía Federal a las Barrancas de Belgrano, cuando el Gobierno desalojó por la fuerza en febrero a varias decenas de cartoneros a la madrugada, y también estuvieron en medio de los disturbios por la carpa docente en Plaza de Mayo, siempre de civil y con perfil bajo o mejor dicho sospechosamente escondidos o camuflados.
Algunas fuentes ministeriales aseguran que son ex barrabravas, pero ellos lo niegan. Y se quejan de que tienen una labor arriesgada para su bajo sueldo. El Gobierno les da movilidad, logística y un celular a cada uno.
El Gobierno de Macri negó que este cuerpo actúe con violencia y aseguró que investigará las denuncias: “La UCEP trabaja en paralelo con la Policía y los demás poderes, y su función es ordenar el espacio público; son civiles que tienen calle y no tienen miedo de hacer ese trabajo. Los que nos critican y denuncian lo hacen por maniobras políticas”, aclara Fabián Rodríguez Simón, ex jefe de Gabinete del Ministerio de Espacio Público, y jefe político de esta fuerza.





Acabo de llegar nuevamente de la región chaqueña y no puedo correr de mi mente el desinterés que muchos seres humanos de nuestro país ejercen sobre esta raza aborigen, antiguos dueños de la tierra. Duele en lo más profundo ver como los tobas son considerados ciudadanos de segunda en su propia tierra, donde casi ningún criollo se atreve a tomar mate con ellos por el simple hecho de considerarlo altamente peligroso para su salud… Es bueno recordar que esas enfermedades de las que tanto se cuidan hoy llegaron con la conquista y el apropio, aunque hoy muchas de ellas como la tuberculosis se esparcen entre los aborígenes como el agua corriente que no tienen, como el polvo que invade sus precarios ranchos y sus desmontados montes. Sin embargo y aunque no se encuentre clasificada como enfermedad por los estamentos de la salud pública, debo decir que tan grave como la Tuberculosis y el Chagas-Massa, son los famosos “bolsines” que les entregan políticamente para perpetuarlos en la necesidad de la dependencia, el desempleo, y sobre todo para alejarlos de sus antiguas costumbres de proveerse su propio alimento a través de la caza y de la pesca.
En Mozambique existen más de 20 religiones siendo las predominantes y responsables de muchos aspectos de la educación y la salud, la Iglesia Católica, la Iglesia Cristiana Protestante y el Culto Musulmán.
Coltan es la abreviatura de columbita-tantalita, una serie de minerales formados por la mezcla de columbita [(Fe, Mn)Nb2O6] y tantalita [(Fe, Mn)Ta2O6] en cualquier proporción. Es de color metálico apagado. De él se extrae el metal tantalio, que presenta una gran resistencia al calor así como propiedades eléctricas.