Dialogamos con Relmu Ñamku, referente
mapuche de la comunidad Winkul Newen (Neuquén), tras el inicio de un juicio
oral que la imputa por “tentativa de homicidio”, a raíz de la defensa del
territorio indígena frente a la empresa petrolera Apache Corporation. Es el primer
proceso de América Latina con traducción simultánea en mapuzungun y un jurado
intercultural, con la mitad de los integrantes del pueblo Mapuche. Sin embargo,
la defensa impugna la selección y solicita una nueva por no haber sido consultada.
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Ñamku - N. Cortiñas - P. Pimentel |
“Son evidentes los intereses que hay detrás cuando hay un abogado racista que pone todo su interés en lograr una condena y un juicio ejemplificador”, sostvuo la referente
en alusión al querellante Julián Álvarez, que en sus palabras “se ha
caracterizado por levantar la bandera antimapuche y generar condiciones para la organización ADELEY (Argentinos en
Defensa de la Ley), que se conformó con petroleras y estancieros, y que acusaba al
movimiento mapuche de ‘fábrica de talibanes’”.
La querella y el Ministerio Público Fiscal de la provincia también imputan a Martín Maliqueo y Mauricio Raín. Y piden 15 años de cárcel para Ñamku, una pena que organizaciones como Amnistía Internacional consideran desproporcionada respecto a los hechos, en principio caratulados como “lesiones”. La misma entidad resume: “Se la acusa de haber arrojado una piedra para frenar a las topadoras que ingresaban al territorio, y haber herido a una empleada judicial (que notificaba el desalojo junto a policías y guardias privados de la compañía)”. Los sucesos se produjeron el 28 de diciembre de 2012, minutos antes de la feria judicial, cuando la multinacional estadounidense Apache fue autorizada a ingresar en Winkul Newen (paraje Portezuelo Chico, a 30 kilómetros de Zapala), por la jueza Ivonne San Martín.
La querella y el Ministerio Público Fiscal de la provincia también imputan a Martín Maliqueo y Mauricio Raín. Y piden 15 años de cárcel para Ñamku, una pena que organizaciones como Amnistía Internacional consideran desproporcionada respecto a los hechos, en principio caratulados como “lesiones”. La misma entidad resume: “Se la acusa de haber arrojado una piedra para frenar a las topadoras que ingresaban al territorio, y haber herido a una empleada judicial (que notificaba el desalojo junto a policías y guardias privados de la compañía)”. Los sucesos se produjeron el 28 de diciembre de 2012, minutos antes de la feria judicial, cuando la multinacional estadounidense Apache fue autorizada a ingresar en Winkul Newen (paraje Portezuelo Chico, a 30 kilómetros de Zapala), por la jueza Ivonne San Martín.

La contaminación ambiental resultado de la explotación petrolera es
uno de los puntos más agudos del conflicto. El día anterior a los hechos que llevan
al juicio, la comunidad sepultaba a una bebé. Se sospecha que esa misma polución causó su deceso. “Jamás se investigó. Es doloroso que esta
justicia solamente existe para los poderosos o los que tienen plata
pero no para nosotros”, planteó Ñamku, y advirtió también sobre una eventual explotación por fractura hidráulica (fracking): “Somos vecinos de la comunidad Gelay Ko, donde se hizo el primer pozo de fracking (de Latinoamérica) y podemos hablar de
que la lonko Cristina Linkopán falleció como producto de la contaminación”.
Por último, Ñamku remarcó la próxima llegada del qarashé qom Félix Díaz en apoyo a los imputados, y valoró en ese sentido la consolidación de “un
trabajo mucho más fuerte desde los pueblos originarios para enfrentar estas
situaciones tan graves de manera conjunta”, tras la segunda Cumbre de Pueblos y Naciones Indígenas celebrada en Jujuy en el mes de septiembre.
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